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Del Libro "AMAR ES VERTER
SUDOR Y SANGRE"
Editorial Homo Sapiens 1994.
Editorial
"Taller del poeta" 2004.
PRIMERA
PARTE:"ENTREMEZCLADOS"
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I
Mientras perdure
una partícula,
un vacío,
un encuentro.
Mientras se
sepa,
en algún lugar,
que ha existido
este universo.
Mientras quede
una evidencia.
Mientras se
tenga un
recuerdo.
Aunque mueran
las estrellas,
pero quede el
espacio
recorrido por
ellas.
Aunque la luz
languidezca
y se esfumen los
espejos.
Aunque en las
caras no haya
sonrisas sino
entrecejos.
Habrá un poco de
nosotros
en aquel esbozo
incierto,
mostrando que
nos amamos
y que el fruto
se hizo eterno.
VIII
A pesar del
enojo,
nos dormimos
pegados.
Pegados por el
imán
que nos une en
silencio
y nos hace rozar
nuestros cuerpos
desnudos.
De la casa
vecina
se oye un grito
cansado.
Hoy nuestros
cuerpos yacen
solamente
pegados
por la
invisibilidad de
la ternura.
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SEGUNDA PARTE:"MEDIDOS"
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“ENSUEÑO”
Cuando observo
un paisaje
parece que no
pienso
y también cuando
fijo mi mirada
en el cielo.
Los árboles me
invitan a dejar
la vereda,
me mezclo entre
las ramas que el
viento balancea;
entonces yo me
encuentro
volando, sin
volar,
olvidada,
tranquila, me
dedico a soñar.
Pero hay algo
que impide mi
perfecta
añoranza,
pues parece que
escucho,
distantes, tus
palabras.
Y tu voz me
perturba.
Procuro
descubrirla,
como si hallar
tu voz, te
trajera a mi
vida.
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“COMUNICACIÓN”
Háblame. No
deseo
oír
palabras.
Háblame con
tu vientre
y con tus
palmas.
Dime si
sientes
en tu
interior un
canto
de
cascabeles.
El silencio
me oculta
la realidad
y tus ojos
me niegan
hondo mirar.
Sólo tu
cuerpo
me devuelve
ternura
como un
espejo.
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Del libro "EMBARAZOS Y
PARTOS", (en preparación)
PARTE VI: "POETICA"
LARGA ESPERA:
Siempre digo que fue
costoso tenerla.
Me costó tiempo, pues no me
embarazaba,
a pesar de lo mucho que yo
lo deseara.
Ahora es mi luz, mi hálito
de vida,
mi razón, mi fundamento,
mi motivo de existencia.
Río con sus travesuras y
ocurrencias,
floto cuando pienso en ella.
La amé desde que supe
que latía dentro de mí;
es más,
la amé
desde que comencé a desear
tener un hijo.
La amé cuando sentía
sus movimientos suaves en mi
vientre.
Y la amo ahora,
cuando pone de cabeza mi
hábitat estructurado.
Amo sus rulos cortos y
escasos,
amo sus ojos alegres y
vivos,
amo sus ágiles y furtivas
manos,
amo su presencia en mi
rutina.
No existe en este mundo nada
más poderoso en mí, que mi
hija.
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