Podrán venir
canciones, romanzas,
terciopelos,
estar en mi
presencia y darle un
tinte azul
cubrir de
pentagramas el cielo
y las estrellas
pero nunca podrán
borrar mis
remembranzas.
Difícil pues será
divisar horizontes;
que muestren
ilusiones y asome un
porvenir
y nunca imaginaba
que en dos pasos al
frente
estaba mi futuro y
todo mi existir.
Así vino la dicha
sin siquiera
llamarla,
porque quiso y yo
quise nos unimos los
dos.
Entrando en una
torva de bellas
alegrías
y unimos nuestras
fuerzas, las tuyas y
las mías.
¡Qué hermoso que es
el tiempo cuando
viene con ansias!
de encontrar en el
otro el cariño, el
placer;
de dar batalla a
todo contra viento y
marea
y triunfar los dos
juntos y plenos de
querer.