Hoy te quiero hablar de mis
silencios.
De esta soledad que también es
llama,
de mis renovadas esperanzas,
después de verter el agua salada
de mis ojos.
De mi vida al pensarte.
De mi muerte cuando duermo.
De esta nostalgia que el viento
captura,
para luego golpearme el alma.
De mis desvelos,
mudos testigos de mi abandono.
De mis ansias vagabundas
en busca de la geometría de tus
labios.
De los muros edificados
con mis horas desiertas,
de mi páramo,
hasta la complicidad
de tu llegada.
De esta soledad tan concurrida.
De esta soledad tan desolada.
De estos no entendidos silencios,
para aquellos que no saben,
que mi forma de amarte,
es silenciosa.